sábado, 2 de abril de 2011

LA LIBERTAD: ¿EXISTE O NO EXISTE?

Cuando hablamos de libertad siempre pensamos en la opresión que hacen los poderosos del mundo en cada nación, pensamos en los secuestrados o prisioneros de guerra, pensamos en las restricciones económicas que tiene el pueblo para tener lo que necesita, en fin se piensa en infinidad de cosas. En la historia de la humanidad son muchas las guerras y luchas que se han dado en nombre de la “libertad”, pero a la hora de la verdad lo que se busca es un mayor poder y dominio económico, es decir,  somos movidos más por el hambre que por una verdadera libertad. Siempre se convence a los demás de luchar por la libertad pero en realidad nunca se llega a una libertad plena. Esto podría decepcionarnos en la búsqueda de nuestra libertad, pues si pensamos que no hay libertad plena ¿para que buscarla?
La libertada como todos ya sabemos no significa libertinaje, y esta se ve muchas veces afectada por la situaciones del entorno, ya que dichas situaciones son las que, según nuestro parecer, nos privan de la libertad. Esto en verdad es cierto y hay situaciones en las cuales no podemos actuar con libertad, es decir, con la libertad de expresar lo que pensamos sin ninguna repercusión. Sin embargo, aunque la libertad esta condicionada por nuestro estatus económico, nuestra nacionalidad, nuestra raza o por ideologías que circundan en oposición a nuestros principios; no podemos decir que nunca seremos libres pues sino podemos elegir nuestras condiciones o modificar nuestra entorno a nuestro parecer, sí podemos tener la libertad de elegir la forma de afrontar estas situaciones.
Este es pues el mensaje, de que la única libertad que no nos pueden quitar es la libertad interior, la que es de pensamiento, esa libertad que nos autoriza a seguir nuestros ideales y principios sin violar las del otro, esa libertad de elegir hacer lo correcto cuando muchos no lo hacen, esa libertad de elegir ser feliz a pesar de las contrariedades de la vida, esa es la libertad que vale, pues es una libertad intocable que solo depende de nosotros y cuando verdaderamente seguimos y buscamos este tipo de libertad es cuando verdaderamente nos sentimos libres y tranquilos en nuestro interior. No olvidemos entonces que la libertad como muchas otras cosas, debe de nacer en nuestro interior para luego salir a flote, es decir, para luego seguir buscando ideales mas grandes sin tener que cargar con las cadenas del “qué dirán” sino con la tranquilidad de poder ser el “que yo soy”.


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